Page 16

Unilibros de Colombia Edición n.° 24 - 2017

|“Entendí rápidamente que lo que no tuviera rigor académico y no estuviera bien escrito, no aguantaba el paso del tiempo” “.. la investigación era para encontrar las verdades, las trayectorias de la sociedad, ilustrar sobre temas o aspectos que no estuvieran investigados...” 14| 60 que es cuando ellos forman su grupo de intelectuales que va a ser tan importante después. Estaban todos por fuera de la universidad, y después la universidad los llama porque “aquí no tenemos cerebros, no tenemos escritores, no tenemos publicaciones”, entonces, ese fue uno de los inicios. Después, empezó a llegar gente que hizo posgrados por fuera. Lacuhlin Currie tenía un grupo de estudiantes en la Nacional y les consiguió beca en el exterior a todos, y ellos volvieron y subieron el nivel, así que los niveles de exigencias más altos surgieron del sistema anglosajón. Alberto Corchuelo fue un gran economista que trabajó en la Universidad del Valle y estudió en la Universidad de Chile; Gabriel Misas estudió en Bélgica; Bejarano en Carolina del Norte; Cuecas en Mcgill, Canadá; César González en Cambridge, Inglaterra; Luis Bernardo Flórez y Fernando Tenjo en el Institute of Social Studies de La Haya. Por eso Currie fue muy importante en el mejoramiento del nivel de los profesores y de los estudiantes, pues tuvieron que leer y escribir más. DB: si estuvo en ese tipo de comités editoriales universitarios y sus oportunidades de producción bibliográfica estaban en lo comercial, ¿cómo ha sido ese papel del editor académico cuando una directriz es publicar a los mismos autores de la universidad? SK: es que a veces las editoriales de algunas universidades terminan publicando a los amigos cercanos de sus autoridades internas, imprimiendo libros que no se venden. Si publican trabajos de mala calidad, el mercado los castiga; por eso es importante que las editoriales académicas se asocien con editoriales comerciales para evitar ese problema de publicar cosas que no se pueden vender, aunque a veces una obra muy importante resulta que no tiene mercado y hay que publicarla para la comunidad que la aprecia en especial. El mercado puede no reconocer una obra muy buena, pero, por lo general, sí reconoce una obra mala. DB: en esos esfuerzos de la edición académica, tal vez reconoce algunos que hayan sido importantes para la edición porque, justamente, una editorial comercial no vio un futuro masivo en esa obra. SK: pues, me acuerdo de un texto que rechazó Moisés Melo en la editorial La Oveja Negra, no le pareció tan bueno, y era Introducción a la historia económica de Álvaro Tirado Mejía. Ese libro lo acogió Arrubla y lo editó en la editorial de la Universidad Nacional, tiene a la fecha unas 20 ediciones, siendo uno de los libros más exitosos en toda la historia de las editoriales académicas que hay. Tirado tomó las conferencias de historia económica que dictaba Zuleta las redactó bien y eran fáciles de leer. Eso le dio el gran impulso que tuvo, alcanzando a ser uno de los libros más vendido de ciencias sociales en toda la historia editorial de Colombia. DB: hemos estado hablando de una época de limitaciones de las publicaciones académicas y de las editoriales universitarias, lo que se ha venido transformando por las implicaciones de las políticas de Colciencias, también por los intereses y el crecimiento de las universidades, ¿cómo ha vivido ese tránsito en calidad de autor académico? SK: el editor puede hacer una exigencia sobre el tamaño del manuscrito, que las estadísticas vayan en un apéndice y que el texto esté bien escrito, pero no lo hace; me parece que algo similar sucede en las editoriales universitarias, creo que, por ejemplo, la Universidad de los Andes publica fundamentalmente a gente de la Universidad de los Andes, la Nacional, también, el Rosario, también; entonces, eso no está del todo bien. O sea, las editoriales universitarias anglosajonas publican de todas partes, no tienen que ser de la misma universidad, al contrario, si es de la universidad le dicen “vaya consígase a otro editor que no sea de esta universidad”. Todavía tenemos un “endogenismo” instalado en algunas de las editoriales universitarias, no se han puesto a buscar lo universal, a buscar los nuevos textos, a publicar traducciones de obras fundamentales. Una excepción notable es un trabajo que sacó la Universidad Nacional por la vía del Instituto de Estudios Urbanos que hizo la traducción de un libro de Jorge Centeno que se llama Guerra y deuda. Es una historia de la debilidad del Estado en América Latina que tradujo el profesor Carlos Alberto Patiño, se trata de un trabajo fundamental en ciencias sociales. Es de los pocos esfuerzos de esa índole que he visto en una editorial universitaria. Sin embargo, es una iniciativa académica muy importante que debiera replicarse y es un texto que no estaba traducido al español. Había sido publicado hace 14 años y este profesor hizo posible su difusión, lo cual es, sin duda, un gran aporte. DB: bien, usted tiene algunas publicaciones, justamente, en la Tadeo. En ese contexto, ¿cuándo decide que vale la pena publicar un libro dentro de la editorial universitaria y cuándo en la comercial? ¿Qué criterios tiene? SK: hubo algunas monografías que no tenían gran difusión y que para el registro y para unos especialistas podían ser publicadas internamente; entonces, cuando estaba de decano allí, saqué una serie de pequeños libros que eran de este tipo, monografías cortas. Después, esos textos hicieron parte del libro Nueva historia económica de Colombia, una monografía de la Nueva Granada, un pequeño libro de 80 a 100 páginas. Tuvo su primera circulación para intercambios, para la discusión entre especialistas: se trata de la importante función de publicar monografías, porque sirven para adelantar debates y discusiones. Los centros de investigación tienen esa buena costumbre de publicar sistemáticamente borradores o adelantos de investigación. Eso lo hace Fedesarrollo, lo hace la Universidad de los Andes, yo traté de hacerlo de la manera más bonita, no era solo un borrador sino un libro con una buena presencia que no se perdía en un anaquel, pero eso no se siguió, es una variedad de las publicaciones académicas que no es para vender, sino para intercambiar ideas y son igualmente importantes.


Unilibros de Colombia Edición n.° 24 - 2017
To see the actual publication please follow the link above