Page 19

Unilibros de Colombia Edición n.° 24 - 2017

|17 “Los entusiastas de las letras y las publicaciones hacen la diferencia en una editorial” | tiene ese costo de que se trata de publicar lo que se pueda. Ese tipo de motivaciones me parece que han sido un poco corruptoras, en el sentido de bajarle la autoexigencia al autor. Para mí, lo ideal es que los motivos personales que llevan a un autor a publicar coincidan con esos motivos de tipo social. El autor debe trabajar en sus artículos haciendo coincidir esa motivación de ofrecerle a la comunidad académica lo mejor, sin escatimar esfuerzos y sin tratar de engañar a Colciencias, al centro de investigación de la universidad, etc. SO: ¿dentro de las motivaciones personales del autor está cambiar la realidad sobre la que escribe? CV: el autor que realmente es apasionado por su área sí cree que lo que está presentando y difundiendo puede cambiar la realidad. Claro, uno tiene que ser realista y saber que aquí en Colombia las “falsas verdades” cambian más la realidad que las “verdaderas verdades”. A pesar de eso, uno no debe rebajarse a utilizar narrativas atrayentes para que las personas muerdan el anzuelo, sino lograr una escritura fluida, brillante y atractiva con una sustancia académica que sí pueda cambiar la realidad. SO: una investigación de la Universidad de Washington, publicada en journals.plos.org, halló que el impacto de los artículos científicos mejora si la escritura es narrativa, puesto que son más citados. ¿Se puede aplicar este hallazgo a la edición universitaria colombiana? ¿Qué se puede mejorar de la forma en que se escriben los textos académicos para que tengan mayor impacto? CV: el autor académico siempre está en esa tensión: si soy muy serio, muy objetivo, si pongo todas las cortapisas para no decir más de lo que sé, mi publicación no va a tener impacto. Sin embargo, si soy un mago para la narrativa, voy a interesar a la gente. Ahora se usa mucho el estilo periodístico; uno lee artículos sobre temas científicos que empiezan con una anécdota como: “Juanita Suárez estaba haciendo tal cosa y vio que salió una ranita por allá y resultó que es el primer reptil fosforescente que aparece…”. Evidentemente, todo el mundo lo lee, y los niños dicen: “¡Vamos a mirar las ranas en el humedal!”. Ese tipo de narrativa tiene mucho efecto, pero…, ¿en quién? El autor académico sí debe escribir libros de divulgación, pero lo que más le interesa son los libros que le permitan dialogar con sus colegas, y no se ha podido encontrar el mejor modo de conectar con los colegas para que lo citen a uno. Por ejemplo, acaba de salir una investigación sobre los artículos académicos de psicología, donde se evidencia que los autores colombianos no citamos a nuestros colegas colombianos*. Solo es citado quien logra que le publiquen su artículo en inglés en una revista, no importa si utiliza escritura narrativa o no. Los buenos autores sí deberían escribir más para una audiencia amplia, con el fin de capturar la atención de los jóvenes para que estudien las ciencias; sin embargo, si usted le va a escribir a un matemático utilizando narrativa, lo primero que le va a decir es que está perdiendo el tiempo. La principal causa de citación no es la narrativa, es el uso del inglés. * Jean Nikola Cudina y Julio César Ossa (2016). The top 100 high-impact papers in Colombian Psychology: A bibliometric study from WoS y Scopus. Inf. & Soc.: Est. João Pessoa, v.26, n.2, 137-154, maio/ago. 2016. ISSN: 1809-4783 SO: según información publicada en la novena edición de El libro en cifras (2016), boletín del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, las editoriales comerciales son el principal agente editorial de América Latina (53.4% del total), de acuerdo con el registro de títulos con ISBN. Le siguen las fundaciones y las organizaciones no gubernamentales (17.7%), los autores-editores (10.8%), las universidades (10.5%), el sector público (6.1%) y otros agentes (1.5%). ¿Qué acciones pueden tomar las editoriales universitarias para mejorar su posicionamiento? CV: estoy admirado de que las universidades lleguen al 10%. Creo que es muy difícil pasar de ahí. Si se miran estas cifras por títulos, tener uno de cada 10 libros académicos es una maravilla; ahora, si se miran por precio, realmente el 10% es increíble, creo que no se llega ni al 1%. Si se miran por el número de ejemplares vendidos, también es distinto. Además, no se trata de competir con las editoriales comerciales; estas editoriales están vendiendo novelas y libros de autoayuda… La que sí es interesante es la competencia con las fundaciones y las organizaciones no gubernamentales, puesto que estas lo que hacen es publicar sus informes. Hay que ver bien qué es lo que están publicando estas instituciones, porque si publican los mismos informes académicos que las editoriales universitarias, entonces no son competencia, al contrario, ellas los publican gratis. Estas cifras nos hacen pensar en qué es lo que estamos pretendiendo… Hay que empezar a analizar cómo son los títulos de las editoriales universitarias y a qué áreas hacen aportes. SO: usted ha publicado investigaciones y ha sido profesor en otros países, ¿cómo ha percibido la edición universitaria en el extranjero respecto a Colombia?, ¿qué aspectos destaca? CV: por mi experiencia en Harvard University Press, The MIT Press y Oxford University Press, puedo decir que la edición universitaria que se hace en Estados Unidos y el Reino Unido es incomparable con la de aquí, por el volumen de producción y la cantidad de profesores con doctorado, posdoctorado y premios Nobel que tienen. “… los autores colombianos no citamos a nuestros colegas colombianos. Solo es citado quien logra que le publiquen su artículo en inglés en una revista”


Unilibros de Colombia Edición n.° 24 - 2017
To see the actual publication please follow the link above