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Unilibros de Colombia Edición n.° 24 - 2017

| La producción de textos universitarios y su visibilidad 24| que nos metamos en el mundo digital de las publicaciones porque, aunque suena raro, todavía somos algo temerosos. Resulta que las ediciones de revistas como Nature o Science y todas las poderosas son digitales, es algo que el país ya debe manejar de manera más fluida. DB: ¿cuáles son esos temas en ciencias marinas que toman diferentes valores dependiendo de donde se esté publicando? AF: hay unos temas que, como en todas las ciencias, son prioritarios y se van presentando de acuerdo a la necesidad de la sociedad. Sin duda alguna, temas como el cambio climático y todos sus derivados, como ascenso en el nivel del mar, descongelamiento de los polos, pérdida de la biodiversidad, alteración de las zonas costeras, erosión costera; son temas que suceden en el país y que son de interés para otros países, como también para nosotros es de interés la información que se esté generando al respecto. Sin embargo, hay otros temas que de alguna manera corresponden al pecunio de cada región. Por ejemplo, uno de mis estudiantes del doctorado en ciencias del mar va a evaluar cuál es la “Elevación del nivel del mar y el impacto en el sector de Bocagrande y El Laguito”, ese es un tema local. Yo creo que es una investigación muy importante porque tiene un efecto en la sociedad y en la zona turística de Cartagena, un efecto económico y financiero, si no lo diseño en un contexto con un marco internacional me va a servir para una revista nacional, va a quedar de lujo, pero se queda solo en el marco local. Ahora, si está analizando a la luz de todas las ciudades costeras, con el impacto que va a tener y hace un análisis, pues ya es de carácter internacional. Es algo que tenemos que ir madurando y ajustando tanto a las necesidades del país como a las necesidades de la globalización de la educación y de las universidades, porque para mí, al final, todo se centra, desafortunadamente, en los rankings nacionales e internacionales. Hay algo que es muy común allí, y es que para la universidad la investigación tiene un peso fortísimo en visibilidad, en el nivel de tus profesores, en el número de veces que te citan. Uno también tiene que ajustarse a eso porque por ahí vienen los fondos. DB: ¿cómo ve usted el futuro del autor académico en general y, en particular, en su disciplina? AF: creo que el país está entendiendo que la investigación básica es ciento por ciento necesaria, y en buena parte también la investigación aplicada, al servicio de la sociedad. Debe salir de las universidades y para que salga de allí son necesarios esos profesores y autores académicos. El futuro es que el autor va a tener una responsabilidad aún mayor que la que actualmente tiene, porque, hay que decirlo, históricamente uno investigaba por investigar o porque el tema le gustaba. No. Ahora, usted investiga sobre una necesidad, sobre una duda razonable en un momento, sobre un daño que se presentó o sobre un impacto que hubo. Usted investiga porque le dicen que la bioprospección es importante para ver, en el mar de esos animales, qué compuestos hay para mejorar la salud o para generar una droga para combatir alguna enfermedad. Entonces, los autores académicos en el futuro inmediato tienen una obligación y una responsabilidad, no solamente profesional, sino también social, muy grande. El otro punto futuro es que ese autor académico, además de ser ese visualizador de soluciones para la sociedad, también se va a convertir y se tiene que convertir en una persona que por sus investigaciones va a tener la capacidad de traer recursos, no solamente nacionales sino también extranjeros, porque los recursos nacionales no son suficientes, y eso es una retroalimentación positiva. Usted hace una buena publicación que tiene un impacto y eso se le revierte a usted en dinero que va a seguir fortaleciendo la investigación. En las ciencias marinas es un reto tremendo, entre otras cosas, porque buena parte de nuestra población, como sucede en todo el mundo, vive en la costa. Colombia tiene cuatro ciudades capitales en la zona costera, unas con el peor desarrollo y otras con el mayor desarrollo, como Riohacha o Barranquilla, respectivamente. En ese sentido, tenemos que desarrollar no solamente alternativas del agro, sino también alternativas del mar. Tenemos una responsabilidad muy grande frente a proyectos como Offshore. Son las exploraciones mar adentro para gas y petróleo que son necesarias, también, para el desarrollo de la sociedad. DB: ¿cómo cree usted que está respondiendo la edición académica en el país a eso, y qué tendría que tener para responder a ese futuro? AF: yo pienso que en Colombia todavía no está claro qué es lo que debe hacer la edición académica, porque cada vez nos cambian las reglas, cada vez nos quieren quitar una cosa o poner la otra. A eso le falta madurez. Para mí, esa editorial debe estar a la altura de esa necesidad, eso implica protocolos muy claros respecto a cómo la universidad va a generar patentes, cómo va a publicarlas, y con respecto a los artículos científicos o los libros, se necesitan mecanismos de divulgación de impacto. Creo que también es fundamental un acompañamiento muy claro de seguimiento para revistas, porque no todo lo puede hacer la editorial de la universidad, ella debe tener la potestad de decirle al autor que eso que está haciendo puede dirigirlo para otro lado para tener más información, pero también pienso que estas oficinas editoriales deben empezar a hacer un trabajo nuevamente hacia la sociedad vista en un concepto más amplio. A mí, por ejemplo, me gustaba mucho una experiencia de una universidad chilena que, si bien sacaba los libros y las revistas, mensualmente también sacaba un folleto ligero con las novedades de investigación y de ciencia de la universidad, y lo repartía a la comunidad. Eso tenía un impacto muy bonito, incluso esa universidad en el diario tenía un espacio en el que publicaba esos avances, y el que se interesaba desde el punto de vista científico iba a otras fuentes, pero la gente sabía lo que estaba haciendo la universidad y eso generaba sentido de pertenencia. Entonces, yo pienso que las editoriales deberían estar encaminadas a eso, no solamente a los procesos de decisión y de producción, sino a dar más herramientas a esa proyección o a esa necesidad que va a tener el académico de ser más integral, más vinculado con la realidad de la sociedad. Entrevista a Andres Franco


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